Hablando de resurrección: 5 formas para volver a vivir abundantemente y con propósito

Reconcíliate con tu hoy para que puedas ser más feliz cuando recibas al mañana; disfruta de quienes tienes alrededor hoy, agradece a quienes estuvieron y bendice a quienes vendrán; respira profundamente y disfruta del aire recorriendo tu cuerpo, hasta la más mínima de nuestras acciones es un valioso regalo del cielo y valorarlo es tu principal tarea. Sé feliz. Sé agradecido. Ama. Cree. Vive. Jesús dio su vida y resucitó para que todo eso pudiera pasar. Atesora la vida.

Lo más importante y transcendental cuando pensamos en la muerte de Jesús, no es tan solo el madero. Allí quedaron nuestras culpas, nuestros fracasos, nuestras tristezas, nuestras debilidades, nuestro dolor. Allí murieron. Con su muerte en esa cruz, quedó borrado mi pasado. Él se lo llevó.

Sin embargo, más allá de ese supremo sacrificio, de esa inconmensurable muestra de humildad, de esa incomparable prueba de amor, está el más grande milagro: su resurrección. Jesús resucitó. Si, Él dejó esa tumba vacía, allí donde reposan los mortales, solo quedaron las telas en las que su cuerpo yacía envuelto. Allí entre rocas solo quedaba la evidencia de una promesa cumplida. Jesucristo había resucitado. Él, había muerto por cada uno de nosotros, pero a los tres días había derrotado a la muerte, había derrotado a la oscuridad. Su luz nos alumbraría por siempre.

Pero, ¿Qué significa la resurrección de Jesús para nuestra vida?

En mi experiencia, he aprendido que la resurrección se traduce en la oportunidad que nos da el Señor para volver a nacer cada día. Son tantos los problemas, tantos los obstáculos y las pruebas que, literalmente, algo de nosotros muere constantemente. Sin embargo, Dios nos ha dado cinco formas diferentes en las que podemos volver a vivir abundantemente y con propósito.

Gratitud: Cada día es una nueva oportunidad. Cada mañana que nace el sol, simbólicamente, nosotros también volvemos a nacer. Y si reflexionamos sobre la profundidad de ese “presente” que Dios nos regala, nos damos cuenta que indiscutiblemente es un enorme motivo para vivir agradecidos. Estar vivos significa propósito, tenemos metas por cumplir. Estar vivos significa libertad, Dios murió en la cruz por lo que nos tenía presos y hoy somos libres gracias a Él. La revelación de vivir bajo el inmenso don de la gratitud es entender que todo es importante, que todo es valioso, que todo lo que tenemos, vivimos, logramos, soñamos, construimos, pensamos, decimos, hacemos, todo, es parte del invaluable milagro de la vida. Agradecer es entender el alto precio que se pagó en el cielo por mi hoy, por mi ahora.

Esperanza: Tenemos tiempos difíciles. Momentos en los que sentimos que nos perdemos, que nos duele hasta la tristeza, que nos consume el desasosiego, que estamos muriendo a nuestros propios sueños. El alma de aflige, el corazón se apachurra. Allí, donde sentimos que no podemos más, allí, en ese instante en que nos sentimos vencidos, es cuando saber que Dios venció en la cruz por nosotros no devuelve la esperanza. No es en nuestras fuerzas, es en las del Dios Todopoderoso que resucitó, que no obstante el dolor de la muerte, venció. Recuerda, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. ¿habrá una esperanza más poderosa que esta?

Amor: No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. Jesús no considera sus amigos y con hechos de vida nos lo ha demostrado. El amor es el más grande legado del supremo sacrificio. El fondo de todo lo que Jesús predicó es el amor, el ADN de sus enseñanzas es el amor, la herencia de su reino es el amor. Podemos ser rechazados, podemos sentir que el mundo te da la espalda, pero el amor de Dios consolará tu ser, el amor del Señor te abrazará cuando nadie más está ahí. Dios te ama, esa es la verdad más importante que tendrás cada día.

Poder: El Hijo irradia la gloria de Dios, expresa el carácter mismo de Dios y sostiene todo con el gran poder de su palabra. Tenemos poder en lo que Dios dice de nosotros, en cada parte de la biblia está la perfecta voluntad de Dios sobre nuestras vidas. Podemos decir que estamos a un clic de la bendición, porque hoy, sin duda alguna, podemos leer la palabra a través de nuestro celular o computador; Tenemos la poderosa palabra de Dios más cerca que nunca. En YouTube, a cualquier hora, gratis, en el idioma que quieras. Nuestra oportunidad de ser llenos y fortalecidos por el poder de la palabra puede legar en un mensaje de WhatsApp o en un blog como este. Ora a Dios y la palabra de Dios llena de poder te llegará y cambiará tu vida.

Fe: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Es la fe la materia prima de nuestros sueños, la fuerza de nuestros primeros pasos, la capacidad para crear mientras creemos. Para mi, en mi opinión muy personal, la fe es la sangre que corre por mi espíritu, es el motor de mis ideas, es la sustancia que repara mis fracturas emocionales y físicas, es el sello que me identifica como una campeona de la vida. Si me preguntas ¿Qué soy? te diré sin duda que una mujer de fe; si me preguntas ¿Qué puedo hacer? te diré que todo, porque TODO lo puedo en Cristo que me fortalece, esa es mi fe.

Hoy, no importa las circunstancias que te estén rodeando, los pensamientos que vengan a tu mente, o los problemas que estés travesando, hoy tienes la oportunidad para declarar algo diferente para tu vida, confiar y avanzar optimista hacia un mañana más prometedor, con mejor calidad de vida y con más paz. Reconcíliate con tu hoy para que puedas ser más feliz cuando recibas al mañana; disfruta de quienes tienes alrededor hoy, agradece a quienes estuvieron y bendice a quienes vendrán; respira profundamente y disfruta del aire recorriendo tu cuerpo, hasta la más mínima de nuestras acciones es un valioso regalo del cielo y valorarlo es tu principal tarea. Sé feliz. Sé agradecido. Ama. Cree. Vive. Jesús dio su vida y resucitó para que todo eso pudiera pasar. Atesora la vida.

Son tantos los problemas, tantos los obstáculos y las pruebas que, literalmente, algo de nosotros muere constantemente. Sin embargo, Dios nos ha dado cinco formas diferentes en las que podemos volver a vivir abundantemente y con propósito.

PD. A lo anterior, debemos conscientemente agregarle varias cosas que son, sin duda, lo que complementan una existencia llena de la presencia y la voluntad de Dios.

Yo creo que debería existir una versión XXI de los mandamientos de Dios, aplicable al mundo digital, que estuviera grabado en piedra y quedará albergado en la nube, para que todos pudiéramos acceder a él.

Debería decir con imperiosa urgencia: No juzgarás; no condenarás a la palestra pública a quién no piense como tú o crea lo que tu crees; no acosarás por redes a quién se equivoque, no sea como tú, o no piense como tú; no odiarás al otro aunque sea de otra corriente ideológica; respetarás la privacidad, la debilidad y la vulnerabilidad de los otros; y así. Nos falta mucha empatía, tanta o más que la que le faltó a romanos y judíos con Jesús. Cuando se trata de atacar al vulnerable, nos iguala nuestra violenta condición humana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A <span>%d</span> blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close